
Hace muy poco tiempo, en plena era de la Información, vivían tres cerditos muy trabajadores. El lobo, disfrazado de desempleo, acechaba constantemente para comérselos y no permitir que consiguieran el trabajo que buscaban.
Para escapar del lobo, los cerditos estudiaron mucho y lograron conseguir un buen empleo. Entonces creyéndose libres del lobo, los cerditos decidieron comprarse un lugar dónde vivir.
Uno de ellos, se compró un lujoso departamento, el mejor que podía pagar y como la mayoría de sus vecinos tenían autos del año, él decidió comprarse uno también.
El segundo cerdito, se compró un departamento de precio medio, ni tan caro ni tan lujoso, se compró también un auto pero no del año y decidió poner el dinero que le sobraba en una cuenta de fondos mutuos para aprovechar que la bolsa estaba subiendo.
El tercer cerdito, un poco diferente a los demás, decidió no comprar un departamento sino alquilar uno donde vivir, cómodo pero barato, y el dinero que iba a colocar en la inicial del departamento lo invirtió en un negocio. Tiempo después el negocio resultó y empezó a generarle ingresos más que suficientes para ahora sí comprar un departamento, el negocio pagaba el crédito hipotecario y como era un departamento modesto quedaba un excedente para invertir en otro negocio porque él sabía que mientras menos gastara y más invirtiera, en un futuro tendría el departamento lujoso y el carro del año y los negocios!
Pasó un tiempo y los tres cerditos vivían muy felices, uno tenía una vida lujosa, como de rico y sus amigos envidiaban el “status” que tenía. El otro, tenía una vida muy cómoda, sin nada de qué preocuparse y el tercer cerdito, siempre estaba buscando qué negocio emprender y cómo poder ahorrar para invertir. En ese momento, el lobo, esta vez vestido de crisis, vino a buscar a sus presas y muchas empresas redujeron personal, otras cerraron y otras fueron fusionadas con empresas extranjeras.
Fue entonces cuando el primer cerdito perdió su empleo y como no conseguía otro, perdió su lujoso departamento y su carro del año, en realidad eran del banco, él no acababa de pagar los préstamos aún.
El lobo no contento con eso continuó embistiendo y esta vez fue el turno del segundo cerdito, quien también perdió su trabajo y su departamento, su carro no porque como era usado y de menor precio ya lo había pagado. Con él pudo salir a hacer taxi para conseguir dinero mientras buscaba empleo.
El lobo disfrazado de crisis, que aún no saciaba su hambre fue por el tercer cerdito quien tampoco pudo resistir la arremetida del lobo y también perdió su empleo. Sin embargo, el cerdito para ese momento ya tenía 3 negocios, uno de ellos también fue afectado sin embargo los otros 2, con creatividad y trabajo duro, pudieron salir a flote y aún más, crecer en esa circunstancia.
Los otros dos cerditos pasaron mucho tiempo sin empleo hasta que la economía mejoró. Mientras tanto el tercer cerdito hizo más negocios e incluso se hizo amigo del lobo porque como todo emprendedor sabía que dentro de toda crisis, radica una oportunidad que con EDUCACIÓN FINANCIERA puedes aprovechar.
Y tú… ¿qué cerdito quiere ser?
FIN
excelente adaptación del cuento para niños!
ResponderEliminarcuento clasico aplicado a la actualidad
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